Tierra Santa - Legendario


Tierra Santa, veterana banda de "inserte aquí etiqueta musical al gusto entre heavy metal, hard rock, o la rama del metal que más proceda", cuyos componentes proceden de Logroño. Actualmente disuelta, pero con vistas a retomar la actividad en este año 2010. Canciones de sentido épico y contenido histórico, ejemplo de ello es Legendario, centrada en la figura del Cid, e incluida en el disco del mismo nombre producido en 1999. Buena canción con buen vídeo.




Sangre y sudor
Cabalga por castilla su libertador
Para expulsar infieles y pedir a Dios
Que acabe de una vez con su estandarte

Le llaman El Cid
Y lucha por reconquistar
Para su rey
La tierra que hoy está en manos del invasor
Que lleva media luna en su estandarte

Legendario
Tu destino
Te marcó para poder luchar
Legendario
Te camino
Te marcó para poder luchar

Legendario
Tu destino
Te marcó para poder luchar
Legendario
Te camino
Te marcó para poder luchar

Fuerte y valiente
Así fue El Cid
Y sus batallas
Hoy se cuentan por mil
Después de muerto
Una guerra ganó
Con una flecha
Clavada en el corazón
Oooh!

Premio a la estúpida igualdad 2009



Ya sé que estamos en el 2010, y no sé ni tan siquiera a qué fecha corresponde la noticia, sin embargo el otro día la leí, y la verdad es que no puedo más que pensar ya no sólo lo paradójico, sino lo absurdo y esperpéntico de esta.

Una carrera sólo para mujeres recibe el premio a la Igualdad

Una carrera popular exclusiva para mujeres ha obtenido el premio a la Igualdad 2009, dotado con 14.400 euros, que el Instituto Vasco de la Mujer, Emakunde, otorga cada año. La asociación guipuzcoana Lilaton Taldea ha organizado durante las últimas dos décadas una marcha por las calles de San Sebastián en la que las mujeres corren para reivindicar la presencia femenina en un mundo «aún tan masculino» como el del deporte.

No puedo más que señalar lo paradójico de otorgar el premio de la igualdad, ese falso ídolo que han creado para que hombres y mujeres nos consideremos iguales, valga la redundancia y la estupidez, a un evento en el que se diferencia a hombres y mujeres, permitiendo participar a unos y no a otros. Es obvio que yo no veo nada negativo en la celebración de carreras populares femeninas, es más, es buena iniciativa. El punto de mi sorpresa está en, al fin y al cabo, lo mismo de siempre con respecto a este tema, y que en parte ya he señalado. ¿Qué es para estos señores que nos gobiernan la igualdad? ¿Cuál es el motivo de promover tanto ese inexistente, irreal, incoherente y atroz concepto de igualdad? Se podría entrar en esa discusión, pero no merece la pena. Aquel cuerdo que lea esto ya estará harto de tanta patraña.

La muerte de Ramiro Ledesma


He encontrado un blog sobre la muerte de Ramiro Ledesma. En él estaba el siguiente emotivo texto:

La ciudad retumbaba con cada tiroteo que se cruzaba en el cuartel de la Montaña quebrando el silencio de la noche, como avisando de la magnitud de la tragedia que se estaba representando. Los milicianos, estrenando fusiles, intentaban que la moral de los rebeldes a la República decayera con las balas, a las que se sumaron pronto los obuses y un altavoz estridente que instaba a la rendición. Pero no sería tan fácil. Harían falta unos días de enconado enfrentamiento para que esta se hiciera definitiva, una vez que el patio del cuartel estuviera plagado de muertos.

En Madrid se veía lo que sucedía en España entera. En unas ciudades eran unos los vencedores temporales, en otras lo eran los contrarios, pero en todas se vivió la tensión de unos días en los que España lloró sangre, batiéndose en duelo inevitable en su interior. Era 19 de julio de 1936, y el fratricidio ya no tenía vuelta atrás.

El eco de los tiros llegaba al número tres de Santa Juliana, como si del redoble de tambores en el fragor de una batalla se tratase, entonando una melodía macabra que a todos estremecía. Al son de estos bélicos acordes, a las dos de la madrugada, paseaba Ramiro Ledesma preocupado por el salón. Parecía cargar sobre sus anchos hombros toda la lucha de los últimos años, desde que fundara las La Conquista del Estado hasta que organizara las JONS, de La Patria Libre a la fusión con Falange Española, de Nuestra Revolución a la reorganización de sus células jonsistas.

Su rigurosa formación matemática, su exhaustivo estudio de la filosofía y sus firmes convicciones políticas eran la base para la reflexión continua con tono sombrío y apasionado, que le daba cierto aire de hosquedad. Y aquel momento requería toda su atención. Se estaban viviendo momentos críticos para la historia de España y él, unido a ella como un hijo fiel a su madre, los sufría -y los sufriría aun con más intensidad- con ella. Junto a él, en la habitación, estaba también Navarro Ruiz, sentado en un sillón ancho, intentando convencerle de que se alejara de Madrid.

- ¿Por qué no te refugias en una embajada? Ya te lo hemos dicho, te buscan y no durarás mucho así…
- Yo no tengo nada que hacer en una embajada.



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    …Y todo seguía igual. Indefectiblemente lacónico, disfrazaba un profundo sentimiento con parquedad provocada. Llegaba a incomodarle que le insistieran con huir y esconderse. Podía acceder a algunas cosas, pero no iba a esconderse, no iba a sucumbir. Pensaba organizar la acción tal y como había previsto días atrás en el despacho de la calle Príncipe, cuando, preparando el segundo número de Nuestra Revolución, su última iniciativa, le comunicaron la muerte -el asesinato- de Calvo Sotelo. Entonces, haciendo gala de ese espíritu crítico que le permitía ver más allá de los simples hechos, tras quedarse unos instantes inmóvil y silencioso, le dijo a Guillén:

    - Puedes dejar de escribir, el número dos no se publicará. Hay que dejar la pluma y tomar las armas, cambiar la teoría por la acción.

    Y así fue. El día once había salido el primer número de lo que pretendía ser el banderín de enganche para anarcosindicalistas. Si para sacar a la calle el periódico La Patria Libre tuvo que vender su Royal Enfield, aquella mimada motocicleta en la que recorría España con temeridad, por este periódico iba a dar su vida. Por sacarlo adelante, quedándose en Madrid, redujo las posibilidades de salir con vida de aquellos días en los que crujían los resortes de la historia patria mientras sus hijos se lanzaban a una guerra de envidias, rencores y odios. Podría estar en Galicia si hubiera aceptado la invitación que Souto Villas le hizo para veranear allí. Pero él, entregado a la lucha y sacrificando su tiempo por una causa, decidió no ir con tal de sacar su periódico.

    - Solo digo que deberías buscar un escondite.

    En la habitación, la férrea mirada de Ramiro se alzó un instante y se paró en sus ojos. Sabía que tenía razón: el día anterior habían ido a buscarle a la pensión del Hotel Gredos, pero él estaba durmiendo, usando por almohada una pistola, en la portería que le había dejado la madre de un jonsista. Las madres… La madre de Ramiro, desde el cuarto de al lado, escuchaba con la atención que solo puede poner quien ha engendrado. Con ojos llorosos, se pregunta por qué pasará con su hijo y se adentra oraciones que la muevan a la esperanza.

    Ahora que sabían que estaba en la pensión, la prioridad era encontrar un sitio para vivir y, el día siguiente, se trasladó de forma provisional a casa de su hermano José Manuel, en la calle Ponzano. La familia de su hermano estaba en Cercedilla de vacaciones e intentaba volver a Madrid cuanto antes. Como precaución, accedió a pelarse al rape, eliminando ese característico mechón de pelo, y a recuperar unas gafas que desaparecieron tiempo atrás en pro de un aspecto más marcial. Además, llevaría la documentación de su camarada y amigo Compte, administrador de las viejas revistas jonsistas.

    Ramiro sufría, pero sufría con la dignidad de un caballero que sabe aceptar la afrenta y se dispone al combate, con la frialdad de un matemático que estudia las posibilidades y los datos, con el romanticismo de un filósofo que siente los problemas en él y quiere comprenderlo todo. Era su segundo día en “situación de licencia ilimitada” como funcionario de Correos, según decía en el oficio recibido a principios de mes: le habían expulsado. Ahora tendría tiempo para escribir, publicar… y luchar. Por fin el tiempo era suyo y no tendría que darse a la espera, la eterna espera en la que tuvo que estar inmerso durante años. Espera por escasez de medios; espera por escasez de fuerza humana; espera por escasez de circunstancias propicias. A pesar de publicar incesantemente, la acción no alcanzaba la magnitud que debería para poner en marcha su gran obra revolucionaria.

    Así que en Ponzano, solo con su hermano José Manuel, eterno compañero, cerraba por la noche las contraventanas o se bajaba a la portería a escribir. Y los días pasaban. Él solía ir por la tarde a la cafetería Fuyma, en la Gran Vía, que era un oasis en medio de la tensión callejera. No le gustaba quedarse encerrado en casa. Después, paseaba por las calles llenas de milicianos e incluso se atrevió algún día a volver por Santa Juliana, enclavada en pleno territorio rojo, para abrazar a su madre. Con su ropa holgada, sus jerseys pajizos y su boina, sabiendo que le buscaban, sorteaba el peligro con indiferencia para llegar a ella. En casa nunca había hablado mucho, pero la pasión la llevaba, como en todo, por dentro. Y la saca a relucir con detalles como este.

    Esquivar a las patrullas rojas iba a ser posible lo que restaba de julio, hasta que le detuvieran el primero de agosto con su hermano José, su camarada y compañero, a quien dictó el manuscrito del Discurso a las Juventudes de España, con quien compartiría noches de intertidumbre, con quien iba al cine, con quien pasaba tardes escuchando a Wagner,… Lo peor no era que lo detuvieran, lo peor era lo que vendría inevitablemente después. Detenciones había tenido ya suficientes como para no temerlas. Se acordaba de los dos meses en la Modelo por un artículo contra “el babélico” Marcelino Domingo, la quincena tras la sublevación del general Sanjurjo, del verano de 1933, cuando las JONS asaltaron la sede de los “Amigos de la URSS”, de noviembre de 1934, cuando incautaron las armas en la sede de FE de las JONS,… Pero era eso o… ya se lo dijo a su hermano:

    - Si ganan las izquierdas tengo un noventa y nueve por ciento de posibilidades de que me vuelen la cabeza; si ganan las derechas, tendré que marcharme de España para vivir con dignidad.

    El primero de agosto quedó a cenar con su hermano José en la glorieta de la Iglesia. Ramiro, intentando aprovechar hasta el último minuto del día para conocer, para “saber lo más posible”, como le dijo a su tío con veinte años, llevó consigo “Los Estados Unidos de hoy”. Pero no pudo leer mucho. Llegó su hermano y cenaron con la banda sonora habitual, la de las ráfagas de tiros lejanos. Decidieron salir un poco más tarde hacia casa para que no los vieran los porteros del edificio. En aquellos días cualquier precaución era poca.

    Volvieron dando un tranquilo paseo. Ya en la calle Ponzano, a pocos metros de su destino, de ese refugio ante la barbarie, de ese edén enquistado en el infierno, un coche pegó un frenazo y de él se bajaron unos chulapos del V Regimiento de Milicias.

    - ¡Alto! ¡Alto! ¡Quietos!

    Los han pillado. Han sido poco más de diez los días que han pasado cruzándose piquetes y grupos de milicianos y viendo en cada uno de ellos a los que les buscaban, hasta que lo han hecho. Dos semanas creyendo ver a la vuelta de cada esquina a sus matones particulares, a su guardia non grata. Pero no le reconocen. Ellos ven a su hermano y a un pistolero fascista. Tan ciegos estaban que, buscando lo imposible, ven en las iniciales del sombrero de Ramiro, R. L., la prueba irrefutable de que es un guardaespaldas de “ese de Falange”, es decir, de sí mismo. Entrega la documentación falsa, la cartilla militar de Enrique Compte, y se presenta como un amigo de Ledesma que iba a devolverle el sombrero. Entretanto, los dos hermanos intentan entrar en la comisaría que había allí cerca. No lo logran, pero sí que un policía secreto se interese y se empeñe en que sean detenidos de la Dirección General de Seguridad.

    Entonces, les llevan al cuartel del regimiento, en un colegio de los Salesianos. Les preguntan por Ramiro una y otra vez, quieren encontrarle pronto. De allí les mandan, después de veinticuatro horas, a la Dirección General de Seguridad, en la calle Víctor Hugo. Este edificio le trae muchos recuerdos a Ramiro, porque no es la primera vez que entra. Le espera una sorpresa en las celdas del sótano: allí está, con otros camaradas, el verdadero Enrique Compte, preso por ir indocumentado, es decir, por sospechoso. En cuanto ve eso, Ramiro no lo duda, tiene que confesar. La vida de su camarada depende de ello y no se arroga el derecho a sacrificarlo para salvarse a sí mismo. Contra lo que le dicen, le ruegan y le suplican su hermano y el propio Compte, se acerca a la puerta de la celda y pide ver al comisario. Cuando consigue arreglar todo, Ramiro se queda tranquilo. Lo único que le inquietaba era la situación de su amigo, así que le salva la vida a costa de la suya.

    La celda estaba llena de gente. Camaradas, derechistas, monárquicos, carlistas,… de todo había. Sobre las once de la noche se vuelve a abrir la puerta y entran dos nuevos. Con uno de ellos hablaría mucho Ramiro. Se trataba de Manuel Villares, cuyo hermano Jacinto fue un jonsista de primera hora.

    El día siguiente, tres, les trasladan a la cárcel de las Ventas, su última morada antes del destino fatal. Fueron unos meses duros, de comidas insanas y ridículas, de condiciones duras e inhumanas, pero Ramiro nunca se quejó. El ascetismo que corría por sus venas le hacía mortificarse ante las circunstancias adversas y dedicarse a lo verdaderamente importante: comprender. A veces, jugaban a los combates navales en papel cuadriculado, a los que Ramiro siempre ganaba. Con él estaba también Ramiro Maeztu, con quien tendría largas conversaciones, porque a Ramiro muchos le dejaron de lado en la cárcel por ser quién era. Eso tal vez le enfurecía más que cualquier otra adversidad. Había quien tenía miedo de que le relacionasen con él y tener que pagar las consecuencias, pero no Maeztu, Villares y algunos camaradas.

    Tenía por aquellos días algunas preocupaciones más definidas y presentes que otras. Sabía que no saldría vivo, pero no paraba de imaginar posibles huidas. A veces hablaba como si aquello fuera transitorio, como si estuviese seguro de que en poco tiempo estarían fuera, pero sabía que todo estaba perdido. También tenía preocupaciones más trascendentales: dedicó días al más allá, para lo que le ayudó Villares, que resultó ser sacerdote. Tal vez aquellas conversaciones salio una conversión. Así terminó el pensador, con problemas de orden intelectual. Todavía le dio tiempo a profetizar algo más:

    - Vosotros, si os salváis, vais a quedar muy pocos. Y los que quedéis estaréis a merced de los arribistas y logreros, que acabarán por dominaros, y todo lo que se ha hecho por JONS y FE desaparecerá en la inundación.

    Así pasaron las semanas. Para pasar desapercibido, recuperó su pseudónimo. Roberto Lanzas sustituyó a Ramiro Ledesma para intentar salvarle la vida. Todos conocían a Ledesma, el temido fascista asesino; pero nadie a Lanzas. Así, con suerte, los milicianos se olvidarían de él. De poco sirvió, como es lógico, pero hubo que intentarlo. Además, las visitas de su familia eran frecuentes. Su hermana Trinidad le llevaba ropa, libros y dinero. A poca más gente había dejado él fuera. Sus camaradas estaban casi todos presos y pocas personas se arriesgarían por ir a verle. Tampoco tenía novia; “no tengo tiempo”, contestaba alegremente cuando le preguntaban.

    Y llegó el veintiocho de octubre. Ramiro lo dijo: “presiento que hoy me van a matar”. ¿Otra predicción? Por la noche, cuando estaban ya acostados en el suelo, llegaron los milicianos con una lista. Treinta y dos nombres para ser trasladados a la prisión de Chinchilla, que era lo que decían para ocultar la verdad.

    - ¡Catorce! ¡Ramiro Ledesma!

    La poca esperanza que pueda haber se desvanece por completo. Junto a Ledesma, nombran a Ramiro Maeztu. El creador de la Hispanidad va a morir con uno “ansioso de valores hispánicos”. Qué mejor forma. Y sale Ramiro, porque ya de nada servía ser Roberto Lanzas, pero a medio camino se da la vuelta. Quiere coger la chaqueta, y no le dejan. Después, en la fila, tiene oportunidad de hablar con Maeztu por última vez, dándose ánimos para permanecer enteros. Ramiro ve el final y lo agradece. Quiere que todo termine cuanto antes, pero no acepta que le vean así, no quiere morir donde ellos decidan y hacerlo obedeciéndoles. Era ya veintinueve y tocaba la hora de la muerte. Les flanqueaban milicianos armados, camino del camión que les trasladaría. De repente, se lanza hacia uno de los milicianos, intentando arrebatarle el fusil.

    - ¡A mí me matáis donde yo quiera, no donde vosotros queráis!

    Y cayó. El disparo de otro miliciano terminó con su vida en el último arrebato de rabia, bajo un rayo de tremenda voluntad, y su cuerpo se estrelló contra el suelo. No hubo que rematarlo, de su cráneo manaba sangre y ya nada podía hacer. Todo había terminado. Lo recogieron y lo llevaron, con los otros treinta y uno, al cementerio de Aravaca, donde fueron fusilados contra el muro. Allí yace Ramiro, enterrado bajo la tierra de su Patria, como recuerdo perpetuo del fratricidio de 1936 y homenaje a todos los que murieron injustamente.

    Al día siguiente, cuando su hermana Trinidad fue a llevarle cosas, le dijeron que estaba en Chinchilla, como a su hermano, cuando fue con un abogado para intentar defenderle en un proceso sin juicio ni acusación alguna.

    Tal vez la mejor definición de la muerte de Ramiro la diera Ortega y Gasset, antiguo maestro, cuando se enteró de ella en París: “no han matado a un hombre, han matado a un entendimiento”.

Apología a la heterosexualidad


Desde aquí hago un llamamiento a todos esos imbéciles que se pasan la vida hablando de discriminaciones para que formalicen una denuncia a Amstel, por su siguiente anuncio:



Es una clara apología a la heterosexualidad. No hay ni una sola pareja homosexual y sí unas 100 heterosexuales. Es intolerable que se universalice el concepto de pareja heterosexual como universal, y que no se muestre la opción homosexual, como opción en la orientación sexual que es, y me atrevería a decir, que incluso mejor que la natural heterosexualidad.

Esto no podemos dejarlo así. Continuemos la lucha. Ya no por la igualdad, sino por la superioridad de la homosexualidad sobre esos malnacidos heterosexuales nazis.

Legalidad



Hace unos cuentas días, cuando el debate sobre la proposición de Vic estaba caldeado, Chaves, ese iluminado, dijo unas palabras que a mí se me clavaron. Ya han pasado días de esas declaraciones, pero hirieron tanto a mi razón que todavía refluyen hoy para permitirme escribir esta entrada. El señor Manuel Chaves expuso algo del siguiente estilo:

"Los municipios tienen la obligación legal de empadronar a todos los individuos que habiten en él. No se pueden utilizar excusas demagógicas para negar ese empadronamiento que da lugar al derecho de sanidad y educación a nadie. Los inmigrantes en situación irregular por tanto deben ser incluidos en el padrón porque la Ley así lo dicta."

Primero de todo, a mí me gustaría matizar las palabras de este señor. En vez de utilizar el término "inmigrantes en situación irregular" por qué no utilizar el término "inmigrante ilegal"? Es el término que representa la realidad más correctamente, pues se trata de individuos que incumplen la legislación en materia de inmigración. Irregulares no, ilegales.

Después de esto, la cuestión. Chaves invita al Ayuntamiento de Vic a respetar la legalidad. Yo invito a Chaves y a sus compadres a que también lo hagan. A que se apliquen las medidas y los procedimientos legales establecidos como actuación ante situaciones de incumplimientos de la ley en materia de inmigración. No vengan con "se trata sólo de maniobras demagógicas que contradicen a la legalidad" cuando vosotros sois los primeros que os pasáis la Ley por el mismísimo forro. No hace falta utilizar más que vuestros propios argumentos en vuestra contra. Sois insulsos y charlatanes. Sois basura con talante. Lástima que para un ciego, como lo es la población española, la basura no sea identificable más que por el olor. Y vosotros os echáis mucha colonia. Esa colonia que llamáis talante.

Nueva campaña de DN: ¿Adivinas quién será el último?


Dado el debate generado en toda España debido a la moción presentada por el PSOE, CiU y Esquerra Republicana de Cataluña para evitar el empadronamiento de inmigrantes ilegales en Vic debemos realizar una serie de consideraciones.

Con toda seguridad esta medida se toma para frenar el ascenso en la localidad del partido pro-control migratorio Plataforma por Cataluña que sostiene unas tesis en materia de inmigración muy similares a las de DN. Pero no deja de ser paradójico que sea aprobada por aquellos partidos que han estado acusando a nuestra formación de “racista” por pretender que el debate sobre la inmigración saliese de las tinieblas para realizarse a la vista de todos los ciudadanos.

Pero visto que una abrumadora mayoría de la población está de acuerdo con nuestras tesis que limitan la invasión de ilegales que padecemos en nuestros pueblos y ciudades creemos que ha llegado el momento de llevar el debate un paso más allá y no conformarnos con presentar una moción similar en los dos ayuntamientos en los que gobernamos en coalición.

En el dramático momento de crisis que padecemos creemos que ha llegado el momento de exigir medidas de discriminación positiva a favor de los españoles a la hora de obtener un puesto de trabajo o acceder a las ayudas sociales. Para ello iniciamos una campaña que se prolongará por dos meses reclamando la PRIORIDAD NACIONAL y denunciando la absurda situación actual donde quienes disfrutan de esa prioridad no son los nativos de este país si no los extranjeros que acceden con mayores facilidades a la contratación y a las ayudas sociales.

Por ello y como primer paso de esta campaña editaremos 100.000 carteles y autoadhesivos que se colocaran en las calles de las principales capitales españolas con una imagen que pese a ser caricaturesca para restarle dramatismo denuncia una terrible realidad, los españoles, en nuestra propia tierra somos los últimos.

Posteriormente repartiremos miles de octavillas y llamaremos a la movilización en la calle como final de esta campaña de denuncia que sólo pretende lanzar un sencillo mensaje. En nuestra tierra, Los Españoles Primero.

Tópico en boca de ZP



Esta es una entrada de indignación. Un escrito de mucha indignación, como no podía ser de otra forma refiriéndome a algo hecho o dicho por tal tipo. He tenido la "suerte" de oír en directo unas palabras del Dios del Talante. No sé dónde tenía lugar la rueda de prensa en cuestión, pero supongo que, por motivo de la presidencia de turno de España de la UE, tendría una repercusión a nivel europeo. Como he escuchado escasos 2 minutos, sólo puedo señalar una barbaridad. Si ha estado hablando 10 minutos, doy por sentado que habrá dicho por lo menos 4 estupideces.

La estulticia que yo he escuchado no ha sido nada más que el tópico, tan expandido, de comparar a los emigrantes españoles del siglo pasado, con los inmigrantes que actualmente recibe y mima España. Concretamente, JL Rodríguez ZP se refería a la famosa propuesta del ayuntamiento de Vic. Alegaba que él, no iba a permitir tal maniobra rastrera política que dejara sin cobertura sanitaria a personas. Su argumento de oro: no permitiré que personas no cuenten con algo por lo que los españoles luchamos tanto por conseguir cuando eramos los inmigrantes.

Y ha puesto su cara de regocijo, reafirmando la estupidez que acababa de decir, al acompañarla con su cara de estúpido. Habrá mucha gente cuya reacción sea: qué razón tiene, pero los que tenemos criterio no podemos más que reaccionar con un: a ver, inepto, deja de comparar fenómenos incomparables, que sólo tienen en común que se tratan de movimientos migratorios, pero que no comparten, ni contexto, ni maneras, ni consecuencias. Da las razones que quieras para posicionarte en contra de la propuesta de Vic, pero, por favor, que no consistan en tremenda demagogía tópica usada hasta la extenuación.

Río Miño


Si hablamos de Galicia, y pensamos en su hidrografía, está claro que lo primero que se nos vendrá a la cabeza es el nombre de Miño. Nace en el Pedregal de Irimia en la Sierra de Meira, que se encuentra en la provincia de Lugo. El Miño recorre 308 km., un recorrido relativamente corto en comparación con los largos ríos que desembocan en el Atlántico, sin embargo presenta un abundante caudal, pues no hay que olvidar su ubicación en lugar de altas precipitaciones, y en una cuenca hidrográfica a la que aportan aguas el Macizo Galaico, la Cordillera Cantábrica y los Montes de León. Además esta cuenca hidrográfica del Miño-Sil ocupa una gran extensión, siendo esta de más de un cuarto de Galicia.

Su principal afluente es el río Sil, que nace en la Cordillera Cantábrica. Tiene un recorrido de 228 km., y se une al miño por su margen izquierda, sirviendo de frontera entre la provincia de Lugo y Orense en su último tramo. La población más importante por la que transcurre es Ponferrada. Existe el dicho de: El Miño lleva la fama y el Sil el agua.

El Miño atraviesa las provincias de Lugo, Orense y Pontevedra, pasando por las capitales de provincia de las dos primeras, y sirviendo de frontera entre Portugal y España a lo largo de toda la provincia pontevedresa. Finalmente desemboca en el Atlántico en forma de estuario.

Autodestrucción demográfica II

En la anterior entrada me refería a la autodestrucción demográfica que se da en España. En esta entrada sólo pienso incluir un titular. No haré ningún comentario sobre él. Escribo el titular de la noticia y dejo un silencio que permita la reflexión.

Casi el 30% de las mujeres nacidas en los 70 acabarán su edad fértil sin ser madres.

Autodestrucción demográfica


Estaba yo cenando, con la televisión encendida con el telediario, pero sin prestar demasiado caso, cuando han emitido un reportaje sobre la involucración de los hombres en las tareas domésticas. Pero no quiero hablar del tema concreto de esa noticia, lo que me ha chocado ha sido una frase concreta pronunciada en un momento dado.

Una de cada cuatro nacidas en 1994 no tendrá hijos.

Yo, a partir de esa premisa, realizaré una reflexión. Partiendo de eso, deducimos que sólo 3 de cada cuatro mujeres tendrán hijos. ¿Cuántos tendrán? Táchenme de racista si así lo desean, pero eso dependerá mucho de la raza (llamadlo origen cultural si lo preferís). Nadie me negará que existe la tendencia entre las parejas inmigrantes a tener un mayor número de hijos que las españolas. Un considerable mayor número a decir verdad. Contando con esto ya podemos dar una respuesta estimada a cuántos hijos tendrán. Serán 1'5 si se trata de españolas y pongamos una cifra de 3 para las inmigrantes. Eso significa que de cada 4 chicas españolas nacerán 4'5 niños, es decir, insuficientes para reemplazar a sus 8 padres.

Por otro lado, tal vez nacidas en 1994, pero si llevamos el dato a las nacidas a partir del 2000, explota el factor de la natalidad inmigrante. Calculo, sin datos que me apoyen, pero bajo mi experiencia personal y mi observación. Que a partir de esa fecha 1 de cada 4 niñas es inmigrante. Es decir, en un grupo de 4 niñas habrá una que no tendrá hijos y una inmigrante, y lo más seguro es que esas dos figuras no coincidan en la misma niña. Por tanto habrá 1 inmigrante, 1 que no tendrá hijos, y 2 españolas que tendrán. Eso significa, según mi estimación anterior que habrá 3 hijos inmigrantes de la niña inmigrante, y 3 hijos españoles de las niñas españolas.

¿Qué significa? Que no es ninguna barbaridad pensar que en el siguiente relevo generacional la población inmigrante se acerque a la mitad de la población española. A los cálculos hechos arriba me remito.

ETA y golpes duros



ETA recibe un nuevo golpe. Duro golpe a la organización terrorista. Hemos asestado un nuevo duro golpe. Esta operación supone un importante nuevo golpe. Etcétera, etcétera, etcétera. Son siempre las mismas expresiones. Siempre que se actúa contra ETA, que se detiene algún miembro, que se localiza algún domicilio con material, que se intercepta un transporte de explosivos, que se desarticula un comando, que sea lo que sea. Da igual lo que sea, da igual la repercusión real que tenga, su verdadero alcance. Siempre saldrá Rubalcaba y dirá: Estamos ante un nuevo duro golpe a ETA. Y los medios harán eco del "éxito" y de como ETA ha sufrido un importante golpe.

Duro. Durísimo. Qué golpazo. Tan duro que la deja en las últimas. Al menos eso piensa un oyente que no esté cansado de escuchar siempre la misma fórmula. Sin embargo, es desconcertante cuando se nos dice como ETA recibe constantemente esos supergolpes, megagolpes, ultragolpes, archigolpes, hipergolpes, y permanece de pie, impasible, invencible, como un avatar superheroico al que no se puede batir. Los medios intentan hacernos creer que ETA está ya en las últimas, y es que en realidad, como organización dispuesta al terrorismo más radical, puede que sí que sea una humilde (aunque pobre el término humildad al tener que acompañar en mi texto a estos hijos de puta) organización en cuanto a capacidad, medios y personal. Sin embargo, ¡ay! qué invencible es. Cuántos años de vida tienen ya a sus espaldas, y cuántos les quedarán. ¿Realmente es tan difícil acabar con ellos cuando constantemente estáis hablando de que están prácticamente desarticulados? ¿Nos escondéis algo?

Ramiro Ledesma Ramos



Yo, como casi todo el mundo, tengo la típica enciclopedia de muchos tomos, en mi caso 16 y en mi caso de Salvat. Típica enciclopedia de la que algún tomo posiblemente nunca haya sido tocado, y menos ahora con la existencia de Internet. Si comento esto es porque recuerdo que en una ocasión busqué el artículo de Ramiro Ledesma Ramos, y sólo se puede denominar como enorme desilusión lo que me llevé. El artículo consistía en un ridículo párrafo de unas 8 líneas donde se explicaba brevemente su vida. Una de las figuras más importantes de la historia política española. Uno de los grandes pensadores, de los grandes ideólogos, y sólo contaba con un breve párrafo. Desde aquí, un homenaje en forma de entrada sobre la vida de Ramiro.

Ramiro Ledesma nació el 23 de mayo de 1905 en un pequeño pueblo de Zamora de nombre Alfaraz de Sayago. Pasó su infancia en su Zamora natal, y a la edad de 16 años consiguió un trabajo en Madrid, dentro de Correos. Fue en Madrid donde se licenció primero en Filosofía y Letras y después en Ciencias Físicas y Matemáticas. A título póstumo también obtendría la licenciatura de Derecho.

Discípulo de Ortega y Gasset, colaboró desde temprana edad en las publicaciones de La Gaceta Literaria y Revista de Occidente. Del mismo modo también participaría en La Conquista del Estado, de la que pasó a ser el director. Más adelante sería también el editor del único número de Nuestra Revolución. Funda las JONS en Octubre de 1931, al poner en común sus posturas con las de Onésimo Redondo, fundador de las Juntas Castellanas de Acción Hispánica. Las JONS, de carácter nacionalsindicalista y juvenil, buscaba la asimilación del nacionalismo con la revolución social, y tenía como símbolo la Garra Hispánica.

Como buen activista político de la época, Ramiro Ledesma pisaría la cárcel en diversas ocasiones. En 1933 tras discutir en el Consejo Nacional Jonsista la viabilidad de una posible unión con el nuevo grupo Falange Español, liderado por José Antonio Primo de Rivera, se decide la viabilidad del proyecto en unas bases comunes, dando lugar a la Falange Española de las JONS, dentro de la cual Ramiro sería una de las piezas claves formando parte del triunvirato que lideraba el partido junto a José Antonio y Ruíz de Alda. Sin embargo las discrepancias internas surgieron, sobretodo entre Ramiro Ledesma y José Antonio, no tanto a nivel personal, sino más bien por las capas más burguesas que se acercaban a la figura de José Antonio, pero que chocaban con la postura más revolucionaria de Ramiro. En 1935 se materializa la escisión, y pese a que Ramiro intentó hacer renacer a las JONS como ente independiente no se consiguió recuperar una capacidad de presencia suficiente.

Al darse por empezada la Guerra Civil, Ramiro Ledesma es detenido y encarcelado en la prisión de Ventas. El 29 de Octubre de 1936 fue llevado a Aravaca, junto con Ramiro de Maeztu, donde moriría fusilado. Fue entonces cuando pronunció, ante la muerte, su celebre frase: "No me mataréis como a un cordero, sólo moriré donde yo quiero".