
ETA recibe un nuevo golpe. Duro golpe a la organización terrorista. Hemos asestado un nuevo duro golpe. Esta operación supone un importante nuevo golpe. Etcétera, etcétera, etcétera. Son siempre las mismas expresiones. Siempre que se actúa contra ETA, que se detiene algún miembro, que se localiza algún domicilio con material, que se intercepta un transporte de explosivos, que se desarticula un comando, que sea lo que sea. Da igual lo que sea, da igual la repercusión real que tenga, su verdadero alcance. Siempre saldrá Rubalcaba y dirá: Estamos ante un nuevo duro golpe a ETA. Y los medios harán eco del "éxito" y de como ETA ha sufrido un importante golpe.
Duro. Durísimo. Qué golpazo. Tan duro que la deja en las últimas. Al menos eso piensa un oyente que no esté cansado de escuchar siempre la misma fórmula. Sin embargo, es desconcertante cuando se nos dice como ETA recibe constantemente esos supergolpes, megagolpes, ultragolpes, archigolpes, hipergolpes, y permanece de pie, impasible, invencible, como un avatar superheroico al que no se puede batir. Los medios intentan hacernos creer que ETA está ya en las últimas, y es que en realidad, como organización dispuesta al terrorismo más radical, puede que sí que sea una humilde (aunque pobre el término humildad al tener que acompañar en mi texto a estos hijos de puta) organización en cuanto a capacidad, medios y personal. Sin embargo, ¡ay! qué invencible es. Cuántos años de vida tienen ya a sus espaldas, y cuántos les quedarán. ¿Realmente es tan difícil acabar con ellos cuando constantemente estáis hablando de que están prácticamente desarticulados? ¿Nos escondéis algo?



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada